El actor canadiense Jim Carrey recibió el César de Honor el 27 de febrero de 2026 en la Salle Pleyel de París, durante la 47ª edición de los Premios César, como reconocimiento a su trayectoria internacional y su aporte a la cultura cinematográfica, tras una ceremonia que contó con la presencia de representantes del Ministerio de Cultura, la Academia Francesa y varios artistas hispano‑latinos residentes en la capital francesa.
Un homenaje que trasciende fronteras
El anuncio, realizado por la Academia de las Artes y Técnicas del Cine el 15 de enero, subrayó la influencia de Carrey en el cine de comedia y drama, destacando películas como La Máscara (1994), El Show de Truman (1998) y Man on the Moon (1999). Durante su discurso, Carrey recordó sus inicios en la escena de stand‑up en Toronto y su paso por el estudio de Hollywood, resaltando la importancia de la diversidad cultural en la industria y agradeciendo el apoyo recibido de comunidades latinas en barrios como Little Spain, en el centro de París.
Reacciones y presencia local
El evento atrajo a personalidades de la escena artística hispana en Francia, entre ellas la directora de la Filarmónica de la Rue du Faubourg Saint‑Honoré, María García, y el actor mexicano‑francés José López, quien elogió la capacidad de Carrey para “conectar con audiencias de todas las latitudes”. En la zona de Montparnasse, varios cafés y galerías organizaron proyecciones retro de sus películas, creando una atmósfera festiva que se extendió hasta la madrugada.
El ministro de Cultura, Franck Rossi, entregó la estatuilla de bronce y señaló que “el reconocimiento a Jim Carrey refuerza el vínculo entre el cine europeo y los talentos que, como él, han construido puentes entre Norteamérica y Europa”. Además, la Academia anunció la creación de un fondo de becas para jóvenes cineastas de origen latino, financiado en parte por la productora francesa Pathé.
Con la ceremonia transmitida en directo por France 2 y simultáneamente en plataformas digitales como Canal+ y YouTube, la audiencia hispano‑americana siguió de cerca el evento desde ciudades como Miami, Nueva York y Los Ángeles, donde varios críticos resaltaron la relevancia del premio en la carrera de Carrey, ya en una fase de reinvención artística que incluye proyectos de animación y activismo social.


