Una explosión de alta potencia fue detonada frente a la Gracie Mansion, residencia oficial del alcalde de Nueva York, el martes 5 de marzo de 2024 a las 14:32 h, según informó la Policía de Nueva York (NYPD); el artefacto, descrito como un explosivo improvisado con capacidad destructiva, provocó una gran columna de humo, evacuó a residentes y visitantes del Upper East Side y activó la unidad antidisturbios del Departamento de Bomberos de la Ciudad (FDNY) mientras las autoridades investigan si se trata de un acto terrorista o una provocación política.
Detalles del incidente y respuesta de las autoridades
El dispositivo fue hallado en la calle East 61st, frente a la Gracie Mansion, a escasos metros del parque Carl Schurz. Testigos relataron haber escuchado un fuerte estallido seguido de una onda de choque que sacudió ventanas de edificios circundantes, como el histórico Hotel Beacon y el edificio de oficinas del Upper East Side.
Inmediatamente, la unidad de explosivos de la NYPD, bajo el mando del teniente‑comandante Michael O’Leary, acordonó la zona y evacuó a más de 150 personas. El oficial de la Oficina de Contra‑terrorismo, el agente especial Laura Martínez, confirmó que el artefacto contenía componentes químicos y metálicos que aumentan su poder explosivo, aunque no se hallaron restos de material nuclear ni biológico.
El alcalde Eric Adams, presente en la mansión al momento del ataque, declaró que “la seguridad de los neoyorquinos es nuestra prioridad y no toleraremos actos que amenacen la paz de la ciudad”. La alcaldía ordenó una investigación conjunta entre la NYPD, la FDNY y la Oficina del Fiscal del Distrito del Condado de Nueva York.
Consecuencias y medidas preventivas
Afortunadamente, no se reportaron heridos graves; dos personas recibieron atención médica por sustos y lesiones menores, mientras que los bomberos lograron contener los incendios incipientes en los contenedores de residuos adyacentes. Los residentes del Upper East Side fueron autorizados a regresar a sus hogares tras tres horas de inspección de estructuras y pruebas de aire.
El Departamento de Policía ha intensificado los patrullajes en el East Side y ha solicitado la colaboración del público para identificar cualquier actividad sospechosa en la zona. Se ha activado el programa de vigilancia “Neighborhood Watch” en colaboración con la comunidad local, los comercios de la 2ª Avenida y la escuela pública PS 89.
Hasta el momento, la investigación no ha revelado motivos claros. La Oficina del Fiscal está revisando imágenes de cámaras de seguridad de la zona, y la Fiscalía de los EE. UU. ha anunciado la posibilidad de presentar cargos federales si se determina que el ataque forma parte de una conspiración terrorista.


