NUEVA YORK, agosto de 2025. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estudia restituir el nombre de “Departamento de Guerra” al actual Departamento de Defensa, según publicó The Wall Street Journal. La propuesta, que se remonta a una idea recurrente del mandatario, podría concretarse en los próximos días y abre un debate sobre el peso simbólico de la terminología en la política militar norteamericana.
De Defensa a Guerra: el plan de la Casa Blanca
De acuerdo con fuentes consultadas por el periódico, el Pentágono comenzó a trabajar en un borrador legislativo que permita a Trump llevar adelante el cambio. Aunque la vía natural sería la aprobación del Congreso, la Casa Blanca evalúa otras opciones que podrían acelerar el proceso, en especial bajo la figura de una emergencia nacional.
La propuesta también contempla la recuperación del histórico cargo de “secretario de Guerra” para el responsable civil del área, reemplazando el actual título de secretario de Defensa.
Trump: “Con el Departamento de Guerra lo ganábamos todo”
Trump, en declaraciones desde la Casa Blanca, defendió la iniciativa señalando que el nombre original refleja “mayor contundencia”. “Como Departamento de Guerra, lo ganamos todo. Y creo que vamos a tener que volver a eso”, afirmó el mandatario, quien deslizó que la medida podría concretarse “en la próxima semana, más o menos”.
La idea de recuperar la denominación previa a 1947 ya había sido mencionada en ocasiones anteriores por el presidente, que considera que la palabra “Defensa” no transmite la misma fuerza frente a los desafíos internacionales.
El peso simbólico del cambio
El debate no es menor: desde 1947, el término “Defensa” buscó proyectar una imagen menos agresiva en plena Guerra Fría, al tiempo que reflejaba la reorganización de las fuerzas armadas. Volver a “Guerra” implica un giro semántico que, para algunos analistas, podría aumentar la percepción de beligerancia de Washington en el exterior.
Mientras sectores cercanos a Trump celebran el plan como un acto de reafirmación del poder militar estadounidense, críticos advierten que podría tensar la relación con aliados y enviar un mensaje hostil en momentos de alta volatilidad internacional.
Una decisión con repercusión internacional
Históricamente, el Departamento de Guerra supervisó las fuerzas armadas desde 1789 hasta su transformación en el Departamento de Defensa en 1947. El regreso al término original, casi ocho décadas después, marcaría un cambio no solo administrativo sino también de narrativa geopolítica.
En el ámbito internacional, diplomáticos y gobiernos aliados observan con cautela la propuesta, que podría redefinir la percepción del rol de Estados Unidos en el tablero global. La medida, de avanzar, consolidaría un nuevo capítulo en la doctrina militar y política exterior de la administración Trump.


