El cantante puertorriqueño de bachata Prince Royce denunció el 17 de septiembre de 2026 en sus redes sociales que los Latin Grammy 2026 han pasado por alto este género musical, acusando a la Academia de la falta de representación y pidiendo la inclusión de una categoría específica para la bachata.
En un video publicado en Instagram, Prince Royce expresó su decepción tras observar que la lista de nominaciones del certamen, anunciada la semana anterior, no incluía ni un solo artista de bachata. El intérprete, ganador de varios premios anteriores, señaló que la bachata es “una de las expresiones más vibrantes y populares de la música latina” y que su exclusión evidencia una brecha cultural dentro de la industria.
Reacción de la Academia y de otros artistas
La Academia Latina de la Grabación (Latin Recording Academy) respondió mediante un comunicado oficial en el que destacó su compromiso con la diversidad musical, pero no especificó planes inmediatos para crear una categoría de bachata. En el comunicado, la entidad explicó que la selección de géneros se basa en la cantidad de producciones y el impacto comercial medido a nivel internacional.
Varios músicos de bachata, entre ellos Romeo Santos y Leslie Grace, se sumaron al reclamo en Twitter, utilizando el hashtag #BachataEnLosGrammy. Los artistas argumentaron que la omisión no solo afecta a los intérpretes, sino también a los compositores, productores y a la audiencia que sigue este ritmo en todo el mundo.
Impacto en la industria y perspectivas para el futuro
Analistas de la industria musical señalan que la falta de reconocimiento en los Latin Grammy podría influir en la programación de radio y en los contratos de distribución, reduciendo la visibilidad de la bachata frente a géneros como el reguetón o la música urbana, que continúan dominando las listas de éxitos. Asimismo, la polémica ha reavivado el debate sobre la necesidad de adaptar los premios a las tendencias emergentes y a la demanda del público latinoamericano.
Mientras tanto, los fanáticos de la bachata organizan eventos de streaming y campañas en línea para presionar a la Academia a reconsiderar sus categorías en la próxima edición del certamen, programada para finales de 2026. La comunidad espera que la presión pública resulte en la inclusión de la bachata como una categoría propia o, al menos, en la apertura de un espacio dentro de la sección de “Mejor Música Tropical”.
El caso de Prince Royce ilustra cómo la representación de los géneros tradicionales sigue siendo un tema candente en la escena musical latina, y plantea la pregunta de si los Latin Grammy podrán adaptarse a la evolución cultural y a la diversidad de su audiencia en los próximos años.


