Harvey Weinstein, el productor cinematográfico acusado de múltiples agresiones sexuales, cambió de equipo legal el 27 de febrero de 2026 en Manhattan, justo antes de que inicie su nuevo juicio programado para el 15 de julio en la Corte Suprema del Distrito de Nueva York, citando la necesidad de “una estrategia de defensa más sólida” y para evitar posibles conflictos de intereses surgidos durante la investigación del fiscal del distrito de Manhattan.
Nuevo equipo de defensa
El magnate del cine contrató a la firma de abogados Katten Muchin & Brown, liderada por la experimentada defensora criminal Laura Martínez‑García, conocida por su trabajo en casos de alto perfil en la Corte de Apelaciones de Nueva York. Junto a Martínez‑García, se incorporaron los socios Jorge Lemos y María Ortega, especializados en litigios complejos y en la gestión de evidencia digital.
Según un comunicado emitido por la oficina de Martínez‑García, el nuevo equipo “ofrece una visión fresca y una defensa agresiva que se alinea con la estrategia de Weinstein para demostrar su inocencia en los cargos de agresión sexual y asalto agravado”. La firma también anunció que se coordinará con expertos forenses para revisar los testimonios de las acusadoras, entre ellas la productora Emily Rosen y la actriz Carolina Díaz, cuyas declaraciones fueron presentadas en la audiencia preliminar del mes pasado.
Contexto del proceso judicial
El caso, que se está siguiendo de cerca en el Bronx y el Upper West Side, incluye cargos por tres incidentes ocurridos entre 2013 y 2016 en los estudios de Silver Screen Studios, ubicados en la calle 42‑N, y en eventos de la industria realizados en el Hotel Plaza de la avenida Madison. El fiscal del distrito, David Hernández, ha señalado que la evidencia de texto y audio recopilada por la unidad de crímenes de alta tecnología del NYPD respalda las acusaciones.
El anterior equipo legal, encabezado por el bufete Gibson Dunn, se retiró después de que se revelara que uno de sus socios había representado a un testigo clave en un caso similar, lo que generó dudas sobre la confidencialidad de la información. La decisión de Weinstein de cambiar de defensa se produce en medio de una presión mediática creciente en el barrio de Tribeca, donde se encuentra la sede de su compañía Weinstein Productions, y tras la reciente condena de su ex‑asociado Jeffrey T. Rogers por obstrucción a la justicia.
El nuevo juicio, que promete ser uno de los más seguidos en la historia reciente del sistema judicial de Nueva York, está programado para iniciarse en la Corte del Distrito de Manhattan, con jurado compuesto por residentes del Brooklyn y Queens, garantizando una representación demográfica diversa en el proceso.


